Tipos de brochas de maquillaje: rostro y ojos | Montoc index

Conocer los tipos de brochas de maquillaje pesa tanto como tener buenos productos. Cada forma y densidad de cerdas responde a una función concreta, ya sea aplicar base, difuminar rubor, sellar con polvo o trabajar la mirada. Cuando usas la brocha correcta, cualquier maquillaje se ve más cuidado y aguanta mejor.

En esta guía repasamos los principales tipos de brochas de maquillaje, para qué sirve cada una y cómo elegirlas, con el catálogo de brochas de Montoc como referencia.

Brochas para rostro

Son las de mayor tamaño y las que definen cómo se ve la piel en general. Dentro de esta familia hay varios tipos según su función.

Brocha para base

Extiende la base de forma uniforme. Las de cerdas densas y planas, como la brocha base 

B38, ayudan a repartir productos líquidos o en crema sin dejar marcas.

Brocha para polvo

De cabezal amplio y esponjoso, sirve para sellar con polvo traslúcido y matificar. La brocha para polvo B20 y la brocha B72 doble reparten el producto de manera ligera, ideal para no cargar la zona.

 

Brocha kabuki

De cerdas muy densas y compactas, la brocha kabuki B1 rinde muy bien con productos en polvo y para lograr cobertura pareja con movimientos circulares.

Brocha para contorno

Angulada o ahusada, ubica el producto en zonas puntuales para esculpir el rostro. La brocha para contorno B58 facilita un difuminado natural sin dejar líneas duras.

Brochas para ojos

Más pequeñas y precisas, permiten trabajar sombras, delineados y difuminados con detalle

Brocha difuminadora

De cerdas suaves y sueltas, funde las sombras en la cuenca del ojo y suaviza las transiciones de color.

Brocha plana para sombra

Deposita el color de forma compacta sobre el párpado, útil cuando quieres intensificar un tono.

Brocha de detalle y delineado

Finas y precisas, trabajan la línea de las pestañas y los detalles del lagrimal. Para quienes empiezan, un kit de brochas para ojos de 32 piezas cubre todas estas funciones de una vez.

Cómo armar tu set

Para empezar, prioriza una brocha de base, una de polvo, una de contorno y una difuminadora de ojos. Con esas cuatro cubres la mayoría de looks y luego amplías según lo que vayas necesitando. Puedes sumar piezas desde la colección de brochas individuales o resolverlo todo con un kit de brochas.

Cuídalas para que duren

Sea cual sea el tipo de brocha, la limpieza regular mantiene las cerdas suaves y evita la acumulación de producto y bacterias. Lávalas al menos una vez por semana con un limpiador suave y guárdalas en un lugar seco. Una buena higiene alarga su vida útil y mejora el acabado del maquillaje.

Para cerrar

Entender los tipos de brochas de maquillaje, de base a polvo, kabuki, contorno y las de ojos, te permite sacar el máximo de cada producto. Empieza por las esenciales y crece desde ahí. Descubre toda la variedad en la colección de brochas de Montoc.